Inflamación Amigdalar
Tratamiento de las amígdalas: ¿Amigdalectomía o Radiofrecuencia?
Cada vez son menos los niños que padecen anginas de forma continuada, aunque aumenta el número de pequeños con un excesivo tamaño de las amígdalas. No hay duda sobre la necesidad de extirparlas en el caso de amigdalitis crónicas que no respondan al tratamiento con antibióticos establecido por su médico otorrinolaringólogo.

Si durante el examen el médico especialista observa que la amígdala funciona correctamente y cuya única complicación es que provoca un problema obstructivo por su gran tamaño, le recomendará la aplicación del Procedimiento por Radiofrecuencia Inducida, que permite conservarlas al mismo tiempo que reduce su excesivo tamaño.
 
¿En que consiste el Procedimiento por Radiofrecuencia Inducida?
Consiste en aplicar energía por radiación electromagnética a una frecuencia muy alta a través de un electrodo bipolar, que genera calor (70-75ºC) en los tejidos hipertrofiados.

Se consigue una desecación interna de la amígdala hipertrofiada, con lo cual se reduce su tamaño quedando prácticamente como si fuera normal y sin perder su función.
Imagenes
 
¿Qué resultados y ventajas ofrece el Procedimiento por Radiofrecuencia Inducida?
Este Procedimiento permite eliminar el problema de excesivo tamaño de las amígdalas, revirtiendo así sus consecuencias. Se logra reducir su tamaño en un porcentaje elevado, prácticamente sin dolor postoperatorio, sin riesgo de hemorragia y sin límite de edad; mientras que una amigdalectomía tradicional resulta ser bastante más dolorosa y complicada.

El paciente estará perfectamente a los 3 ó 4 días de su aplicación, de manera que el niño que roncaba y que sufría apneas del sueño, deja de hacerlo; observándose también un cambio en el comportamiento, si su falta de atención, irritabilidad e incluso retraso en el crecimiento se debiera únicamente a una alteración del sueño.
 
diseño y desarrollo: webdreams